Cruzando Fronteras

Saliendo de la zona de confort.




Yo creo que una de las virtudes más grandes que tiene el ser humano es la capacidad de ser inconforme. Ese sentimiento de no estar satisfecho con lo que se tiene y siempre estar en la búsqueda de mejorar la situación propia y las de los demás que están alrededor de nosotros.

A mi siempre me ha parecido interesante poder salir de mi zona de confort buscando mejorar no solo como persona, sino también las actividades que realizo. Podría calificarme como una persona permanentemente sedienta de explorar todo.

Por ello es que me apasiona tanto el tema de la Cerveza Casera, puesto que nos permite una vez que conseguimos una receta de cerveza que nos gusta, poder experimentar con ella y realmente mejorarla, no sólo con la adición y/o ajuste de los ingredientes, sino también con el ajuste y perfeccionamiento de las técnicas de maceración, re circulado, filtrado, adición de lúpulos, cocción, enfriamiento, starters y preparación de la(s) levadura(s), aireación/oxigenación del mosto, inoculación de levadura(s), temperaturas de fermentación dependiendo de la cepa de levadura que se utilice y o los cambios que la temperatura de fermentación puede generar para una cepa en específico, técnicas de embotellado, acondicionamiento en botella o carbonatación forzada, maduración en botella o barril, técnicas de servido de cervezas, que vasos usar dependiendo del tipo de cervezas que se vayan a servir…., en fin hay miles de variaciones posibles al momento de hacer cervezas que hacen que esta actividad sea una de las más versátiles para experimentar, probar y disfrutar de un sinnúmero de variaciones de una misma receta; ni hablar de probar hacer en casa estilos o tipos de cerveza distintos.Por ello, y aunado a otros problemas que no vale la pena mencionar en este momento, tomamos la decisión de explorar el negocio de la Cerveza Artesanal, en otras fronteras y nos mudamos a Medellín, Colombia.




Foto tomada en el aeropuerto Camilo Daza en Cúcuta Colombia

Muchos me preguntaron si se podía hacer negocio con la cerveza casera en Colombia. Hasta donde habíamos averiguado en Internet, existía una ventana de oportunidad para la cerveza artesanal, puesto que el mercado local de la Cerveza estaba dominado en su mayor parte por 2 empresas, Bavaria que tenía el monopolio de las cervezas industrializadas manejando diferentes marcas, profundamente regionalizadas y 2 cervecerías “artesanales” y lo coloco entre comillas porque a pesar que su oferta distanciaba de la oferta de Bavaria, sus procesos ya son tan grandes, que hasta cierto punto ya se distancian de ser artesanales, solo usan variaciones de Maltas y lúpulos diferentes a los acostumbrados por las cervezas industrializadas, pero al igual que estas últimas, sus cervezas son filtradas y pasteurizadas para garantizar un tiempo de vida más largo. 



Podríamos comenzar aquí nuevamente todo un tópico de discusión acerca de donde termina lo artesanal y donde comienza lo industrial. No es mi intención en este momento, exponer mi opinión con este respecto. Vamos a tener muchas más oportunidades para poder exponer ideas acerca de eso.

El inicio de una aventura

Medellín Colombia

Volviendo al tema de explorar oportunidades fuera de tu país y salir de tu zona de confort, Medellín me pareció una ciudad en cuanto a su concepción arquitectónica, muy parecida a Caracas.

Se encuentra rodeada de montañas y hermosos paisajes, con un clima Primaveral durante casi todo el año.



Así llegamos a Medellín, con 2 maletas llenas de muchos sueños y esperanzas y algo de ropa.
Viajamos con la idea de continuar con el proyecto de hacer cerveza artesanal. Al igual que como lo hicimos en Barquisimeto-Venezuela, cuando comenzamos a hacer cerveza casera, empezamos con un equipo pequeño, haciendo lotes reducidos de nuestras recetas que tan buena acogida habían tenido en Venezuela, es decir, la Cabudareña (Rubia, tipo Pale Ale) que se convertiría en la Silletera, la Crepuscular (Roja, tipo Red Ale) que transformaría su nombre a Carriel y la Luna Nueva (Negra, tipo Porter) que mantuvo su nombre. 
Caburareña, Crepuscular

Luna Nueva



Las primeras cervezas fueron principalmente para probar la calidad del agua y de los insumos que habíamos comprado. También para demostrar a los nuevos amigos que que habíamos encontrado, y por supuesto poder demostrarles que SI es posible hacer cerveza en casa.




Fue gracias a esa primera sesión en el pequeño apartamento que mi compadre y yo habíamos conseguido, que comenzó nuestra historia cervecera en Medellín.
                                                       
                                                                                                                     
Medellín es una ciudad que está ubicada entre 1.200 a 1.400 metros sobre el nivel del mar, lo cual le permite tener una temperatura promedio de 20-25 grados Centígrados diurnos y 13-16 grados nocturnos. Esta temperatura, la cual es excelente para la fermentación de levaduras de alta fermentación.
También la excelente calidad del agua en Medellín, fue un punto determinante para el excelente sabor de las cervezas que estaba haciendo.

Al poco tiempo empezó a correrse la voz y algunas personas interesadas comenzaron a llegar, querían probar las cervezas y venderlas en sus locales, en ese momento comenzamos a ofrecérlas a algunos Cafés, Restaurantes y Locales que ofrecían a sus clientes experiencias diferentes a la de restaurantes tradicionales, en ese momento comenzaba a surgir en Medellín toda una variedad de locales tipo Lounge Cafés, ChillOut Bar, Slow Food Restaurants, en los cuales sus clientes se tomaban el tiempo para disfrutar del ambiente, buena comida saludable hecha de forma “casera”, escuchar buena música y pasar una tarde o un rato agradable y desestresado.
Naturália Cafe

Cervezas Hellriegel Beer
Este tipo de establecimientos (a mi parecer) permitirían a los clientes, disfrutar más de los sabores y las características únicas de la cerveza casera. Pero sucedió, como siempre lo inevitable…, el negocio comenzó a crecer y el equipo para hacer cerveza que había adquirido, ya no era suficientemente grande para manejar los volúmenes de cerveza que empezaron a venderse. Y así comenzó una nueva etapa en nuestra historia cervecera.






En la búsqueda de un Establecimiento





Siempre he pensado que la “la necesidad es la madre de la inventiva” es muy cierta. A los meses de haber llegado a Medellín y estar haciendo cervezas, las solicitudes de las mismas habían crecido tanto que hacer 60Lts. por estilo de cerveza ya no eran suficientes para satisfacer la demanda.


La necesidad de mudar la producción de cerveza a un establecimiento en una zona en la cual no molestara a nadie y en la cual por reglamentación de la ciudad estuviera permitido realizar actividades “industriales y comerciales”, pasó de ser una idea a ser una necesidad y una prioridad. Obviamente no podía descuidar a los clientes que ya tenía, así que luego de elaborar el lote de cerveza del día, embotellar la cerveza que estaba lista y lavar todos los equipos que se utilizaron, salía a caminar a buscar algún establecimiento que me permitiera poder expandir la producción,


Esta tarea resultó ser más complicada de lo que parecía en un principio. Había muchos locales de los cuales podía escoger, sin embargo o eran muy pequeños, o muy grandes, o muy costosos, o se encontraban en una zona en la cual no se podía fabricar cerveza.

Así que a pesar que había muchos locales disponibles, no todos (de hecho casi ninguno) era apto o se ajustaba al presupuesto.


Finalmente luego de varios meses de búsqueda y con la ayuda de 2-3 inmobiliarias, indicándoles cuáles eran las zonas en las cuales según el departamento de zonificación de la Alcaldía del Valle de Aburrá (Medellín) podíamos fabricar cerveza, conseguimos un local que se ajustaba a nuestros requerimientos.

Y lo arrendamos.
















Decidimos entonces abrir un Brew-Pub.
Como nuestros recursos eran bastante limitados y el objetivo principal del establecimiento era la fabricación de la cerveza, buscamos la manera de acondicionar el local de forma “Industrial” y económicamente. Logramos fabricar por nuestra cuenta todo el mobiliario del local, con paletas de carga de mercancías, de la misma manera, la barra sobre la cual se dispensarían las cervezas. Compramos barriles tipo Cornelius para ofrecer las cervezas de sifón en el local y las embotelladas para la venta a los clientes (restaurantes) que ya teníamos.



 Finalmente aperturamos el local el 8 de Diciembre del 2017.
  https://www.facebook.com/hellriegelbeer/




Día de la inauguración con Familiares y amigos cercanos









Así comienza nuestra etapa con Hellriegel Beer Company, 

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